Fideos con mantequilla
Fué con la Babi que aprendí el sabor y la gracia de comerse unos fideos del 3 al dente sólo con mantequilla y queso rallado.
Si le sumas una copa de vino tinto, está. Tienes tu buena comida.
Sencilla, simple y sin pirotecnias.
Esa es una costumbre italiana, la de que la comida es parte de la vida y como tal es simple, sin sofisticaciones. La belleza de esta cocina está justo en eso. Lo simple, lo cotidano hecho especial.
Fué su laletta (QEPD) Lidia que me enseño el secerto de hacer una pasta buena en casa.
"una taza de harina y un huevo, te haces un volcán con la harina, con las manos haces un crater y le quebras el huevo, vas girando de a poco como si tus dedos fuesen una batidora en baja velocidad dentro del volcán, tus manos se humedecrán con el huevo y de a poco se irán secando con la harina, hasta que te queda una masa que debe estar ni mojada ni seca, dúctil y fácil de amasar..."
Esas instrucciones que venían de sus antepasados ahora estaban en mi inconciente no-italiano pero de gran cariño por estas "recetas de la nonna" como dice mi amigo Miguel.
Igual me pasó con el kubbe, fué por teléfono que mi paisana amiga Carola me dijo cómo hacer con el burgol y la carne para saborear esa maravillosa mezcla árabe.
Son muchos los días en que lo único que deseo es sentarme en un restorán sencillo de barrio, tomarme una copa de vino de la casa con unos fideos con mantequilla.
Todas las cocinas tienen esa esencia que a veces olvidan; la peruana con sus tiraditos, la francesa con la sopa de cebolla, la chilena con su charquicán, la española con sus albóndigas o unos sencillos garbanzos.
Siempre tienen que ver con la vida sencilla, con las cosas cotidianas y con el maravilloso trasvasije de datos y recetas entre los viejos y los no tan viejos como nos dicen a los jóvenes los que ya son viejos.

Rodrigo dijo
hola Jorge, me dio hambre tu pos :)
Quisiera aportar con el siempre noble tomate, picado en daudritos, con una pizca de aceite de oluva, ajo en gran cantidad, picado muy fino, y comerlo casi como golocina, con un pan batido huntando y comiendo, una golocína que me enseñó mi madre, y luego para terminar un rico té, como es tradicion en mi familia, el gran y noble té.
Otro día te comento otra cosita rica, jejeje.
Saludos!!!
22 Junio 2005 | 03:35